martes, 11 de julio de 2017

Peregrinación de Italia y Medjugorje (3 al 11 de julio de 2017)


Mis experiencias y sensaciones propias.

Como siempre, los días antes de iniciar el viaje tenía miedo. No conocía nada más que a dos personas y eran los organizadores.

El viaje en concreto tuvo buenas experiencias nuevas.

Fue una peregrinación a varios pueblos donde vivían y predicaban los santos, la Madre Esperanza en Collevalenza y el Padre Pío de Pietrelcina en San Giovanni Rotondo.

Acabando en Medjugorje, que es donde, en principio, quería ir a ver dónde se le apareció la virgen a seis niños, como continuación del mensaje de Fátima para la conversión y la paz del mundo.

Yo quería ir a ver si se me aparece a mí también mi Madre del Cielo. Pero no noto nada más que pena. Después de escuchar varias experiencias de conversiones me vuelvo a dar cuenta en que Dios no hace milagros a los que ya creemos sino a los que no creen para que se conviertan y, apoyándose en nosotros que creemos en Dios, poder ayudarle a la conversión y la paz del mundo.

Fue un recorrido muy bonito, muy buena organización, al menos lo que vemos desde fuera de la organización.

Conocer la tumba de Madre Esperanza y beber agua de su fuente milagrosa y curativa. Conocer al Padre Pío, su tumba y su historia. Conocer los milagros de ambos. Me hace reflexionar y pensar qué milagros podría hacer yo para el bien del mundo, y al menos de la gente que me rodea.

Pasar por la ciudad de Asís, donde San Francisco vivió, pasar por Lanciano y ver el milagro eucarístico que ocurrió en esa ciudad para la creencia de los que vieron sangrar la Sagrada Forma, y crean que de verdad está Jesucristo en ese trozo de pan, y que verdaderamente es el Cuerpo de Cristo.

Llegar a Bari para tomar un ferry grandísimo para ir a Dubronik y conocer un poco la ciudad con guía y llevarnos en autobús a Medjugorje, la cual es una ciudad entre montes, como su propio nombre indica. Está entre el monte de Pobdro o de las apariciones, en el cual están puestas unos cuadros de bronce con los misterios del rosario, donde se apareció a la virgen a los dos niños y cuatro niñas. Y el monte de la cruz, donde están las placas del vía crucis. Ambos montes bastante pedregosos.

Conocimos la comunidad del Cenáculo, donde se dedican a rehabilitar a drogadictos para la conversión al corazón inmaculado de la virgen María.

Escuchamos la conversión de un canadiense que se casó en terceras nupcias con una croata, y se convirtió gracias a la confesión y perdón de un sacerdote. Antes dedicaba su vida al dinero y ahora en la construcción de un castillo para alojar a sacerdotes, dándoles de comer y dormir, solo con lo que recibe de los vecinos que quieran ayudar y sus limosnas, sin pedir dinero a cambio. Como agradecimiento a la conversión que tuvo.

Medjugorje es un lugar de oración donde se puede ir tranquilamente con símbolos religiosos. No hay discusiones sobre religión. Además del santuario de la virgen y la iglesia dedicada a Santiago apóstol, hay un Cristo resucitado de bronce que salen gotas de líquido sinovial de la rodilla. No se sabe si es milagro o qué es, de momento no está reconocido del todo por la iglesia católica porque se está estudiando.

Solo se sabe que la virgen vino a continuar el mensaje de Fátima y les está dando diez secretos a los videntes, a algunos les falta el décimo, y siguen viendo a la virgen hasta que reciban los diez secretos, los cuales no se pueden saber hasta tres días antes que ocurran, por medio de un sacerdote que tiene más de setenta años y que se lo dirán cuando la virgen se lo diga.

Las cinco piedras o mensajes de la virgen en Medjugorje son oración, ayuno, confesión, santa misa y santa Biblia, para la conversión del mundo y la adoración al inmaculado corazón de la virgen María.

No hay comentarios: