jueves, 18 de agosto de 2016


León a Oviedo (Camino de San Salvador) – 17 al 24 de junio de 2015

17/6/2015 León

Camino solitario, no va mucha gente, casi nadie o nadie, mejor no quedarse sin batería en el móvil, porque estamos en montaña. Bien señalizado pero muy solitario.

Iglesia de San Isidoro de León (exposición permanente del Santísimo).

18/6/2015 León-La Robla

¿Soledad? Sólo me he cruzado con un peregrino italiano, que iba más rápido que yo.

Quiero llegar a Oviedo. Quiero sobrevivir a este Camino, y saber que puedo hacerlo y debo llegar. Debo demostrar que yo sola puedo cruzar los puertos leonés y asturianos.

Me imagino que cuando llegue a la catedral de San Salvador (espero), me emocionaré más que en Santiago.

Después de esta experiencia, sigo o no sigo haciendo caminos, mis pies, comentarios de la gente ¿???

19/6/2015 La Robla – Buiza – Poladura de la Tercia

Caminante no hay camino, se hace camino al andar (Juan Ramón Jiménez)…

Llegar a la tierra prometida después de 40 años en el desierto de mi vida. Ir a ver al Señor a la catedral de San Salvador, todo por Ti, todo por Tu Amor.

Quiero llegar antes de cumplir los 40, así he visitado al Criado y al Señor, a Santiago y al Señor, y entrar en la tierra prometida.

20/6/2015 Poladura de la Tercia – Pajares

Pasando el ganado tranquilamente, las vacas mansas se apartan solas cuando te ven.

Pasamos cerca del pueblo leonés de Folledo y atravesamos el Collado el Coito.

Bonita la cruz de San Salvador un poco antes de llegar al pico la Tusa (pesa 250 kg., subido entre 4-5 personas).

Tengo que llegar a Oviedo para demostrar que lo puedo hacer sola (con ayuda del Señor siempre).

Somos 4 peregrinos que me haya encontrado a la vez, un italiano que tal vez ya esté en Oviedo, un francés que se lo hacía al revés, en sentido contrario, me lo encontré en el albergue de La Robla, y se hizo los 40 km desde Pajares, dos jornada en un día, y el extremeño y yo… y ya nos tienen fichados para saber más o menos cuando llegamos al siguiente albergue.

Tiré una par de calcetines embarrados en el albergue de Pajares (después de 4 caídas en el barro).

21/6/2015 Pajares – Pola de Lena

Bajadita de Pajares pa’recordar. Este camino es más duro que el francés a Santiago, pero los pocos peregrinos que vamos nos tratan como si estuviéramos en casa, toma la llave y la devuelves de tal forma. No hay ningún agobio de gente, ésta es la verdadera soledad del peregrino, y peregrino como tal, con dos jornadas sin víveres, si no los compras antes o avisas para cenar.

Tipo Forrest Gump, sólo andar, comer cuando tienes hambre y dormir en los albergues, para recuperar y volver a andar al día siguiente, y poco más.

Pueblos pequeños sin nada de comercios ni supermercados. Cuando vuelva a Madrid no me olvidaré de abrir y cerrar cancelas, para pasar de un camino a otro (jajaja).

Este camino no está hecho para ser multitudinario. Si lo quieren comercializar como en francés, deberían de cambiar algo del recorrido.

A los habitantes de los pueblos les gusta más así a que se comercialice como el francés. Es como si tuvieras que vivir como vive realmente un peregrino (más los pocos albergues creados para este fin).

A 26 km en 10 horas, más o menos, vaya récord por montaña a 2 km/h.

Como somos 4, preguntamos en los albergues por los demás.

El extremeño preguntó por mí si había llegado al albergue de Pola de Lena. Y en Pajares también habló de mí el italiano, según la hospitalera.

22/6/2015 Pola de Lena – Mieres – Oviedo

Al final parto en dos esta jornada, en el camino francés hice jornada y media 2 veces, y aquí hago una jornada en 2 días, así que éste es más duro.

El albergue de Mieres abre a las 17 horas… pues no sé si partirlo en dos o seguir hasta Oviedo. ¿??

Al final no lo partí en dos, me dio mala espina en Mieres al llegar al albergue pronto, y continué y llegué al albergue de Oviedo a las 20:30 horas. Llamé antes y no había plazas, pero cuando llegué había una plaza y me la quedé.

Cuando salí de Mieres, después de tomar algo en un bar antes de la subida, me habló un hombre del pueblo que me vio luego arriba de El Padrún y me invitó a otra cerveza. Y bajando El Padrún me llamó el del albergue de Mieres, pero le dije que ya iba hacía Oviedo.

En el Alto de El Padrún me invitaron a una cerveza y hablé un poco con un par de hombres y pude seguir mejor después de ese avituallamiento, y después de la última cima, antes de entrar a Oviedo me tomé una botella de sidra que me ayudó a llegar al albergue.

Al final no continúo, de momento con el primitivo, porque no tengo días de vacaciones y la vuelta a Madrid no hay comunicación hasta Lugo y no me da tiempo.

Me quedo en Oviedo un par de días y así lo conozco. Mañana voy a sellar a la catedral, a verla y ver el Santo Sudario. Y ver cuando puedo coger los billetes de vuelta a Madrid.

23/6/2015 Oviedo

No me da tiempo de seguir a Santiago o Lugo, y en pueblos intermedios no hay medio de transporte para Madrid. Me quedo a visitar Oviedo, y hoy por fin a la catedral, a visitar al Señor.

Esta vez el sentimiento de recuerdo ha sido por la noche ha sido por la noche, que casi no he podido dormir. No como la otra vez, que el recuerdo fue durante la jornada de entrada a Santiago.

Fiestas de San Juan, en la plaza de la catedral (teatro y hoguera), con unos cuantos palés en el centro de la plaza, se supone que para quemarlos en la hoguera.

En Santiago llegué la víspera de San Francisco de Asís, con la tuna tocando en la plaza del Obradoiro por la noche, y en Oviedo llegué la víspera de San Juan, con las fiestas de las hogueras y las gaitas asturianas, y tocando a cada hora del reloj la canción de Asturias.

Vuelta a Madrid en tren, paso por los mismos pueblos del camino, qué recuerdos, volviendo a ver el camino recorrido a pie.

Es increíble, emocionante, maravilloso el recordarlo, sin el sufrimiento del dolor de los dedos del pie, pero pensando que es más gratificante, en el fondo, recorrerlo a pie.
 

1 comentario:

xixonés dijo...

Muy breve, pero muy agradable tu diario, Eva.

Hace muy pocos días hice parte de este Camino (Payares-Uviéu) y, lo mismo: aparte del pequeño grupo con quien fui, sólo otros tres peregrinos en los albergues (finales de septiembre de 2016; describo un poco en buscoenlaces.es).

¡Buen Camino!