lunes, 21 de noviembre de 2011

¿Debemos creernos unos privilegiados?

Esto es una pregunta retórica. Pues muchas veces lo pasamos tan mal que pensamos que el mundo nos odia. Y otras veces estamos tan a gusto y tan felices que nos olvidamos de todos aquellos, conocidos o no, que lo están pasando peor que nosotros.

¿Qué es lo que queremos? Si pensamos todo lo que queremos y no podemos conseguir, tal vez porque nos cuesta mucho trabajo o porque es imposible para nosotros, entonces seremos cada vez más infelices.

En mi caso, yo creo a veces saber qué es lo que quiero, pero luego lo pienso y es muy complicado. En el fondo, todos buscamos la felicidad, como bien supremo. Pero lo importante es “disfrutar” del momento, el “carpe diem”. Vivir el día a día haciendo lo que se pueda, e intentar estar bien consigo mismo y con los demás.
Y eso se consigue sabiendo lo que se quiere, aunque es difícil, pero basta con conocerse a sí mismo, sus límites, y no desear lo que no se pueda tener.

Recuerdo una vez, corriendo por la Casa de Campo de Madrid con una compañera, hablando sobre eso mismo. Si pudiéramos compararnos con aquél que es feliz, o al menos lo parece, si pudiéramos cambiarnos por un día, y sentir lo que él siente y viceversa, seguramente que querríamos volvernos en seguida a nuestro “cuerpo”, a nuestro mundo, a nuestra “rutina”. Diríamos que nos gusta más nuestra propia vida, aunque tengamos momentos malos, los buenos no les cambiaríamos por los de los demás. Es nuestra propia experiencia, y de un modo u otro, estamos orgullosos de ella.

Por ello, debemos creernos unos privilegiados, por tener esta nuestra experiencia, nuestra vida, que es única, como cada persona es única. Es una experiencia que nadie nos puede arrebatar ya, y por ello no debemos tener envidia de otra persona que tenga más beneficios, si nosotros no los tenemos es porque Dios lo ha querido así y no lo necesitamos. A veces lo que queremos tener no nos conviene, por eso no tenemos que desear lo que no podemos tener, si no, lo que Dios nos da, porque nadie como Él sabe lo que nos conviene.

Sólo una cosa debemos hacer, y que nunca se nos olvide:

- “Sonríe cuando estés triste, porque más vale una sonrisa triste que la tristeza de no saber sonreir.”

- “Haz que tu vida sea tan dulce y bella, que nunca sepas si vives o sueñas.”


PD: Sólo una cosa más: si no podemos hablar o no podemos estar a gusto con otra persona, hay una cosa casi universal, como decían en una carrera popular: “El deporte es lo único capaz de cambiar el mundo”.

lunes, 10 de octubre de 2011

Benditas endorfinas...

Hoy, Santo Tomás de Villanueva, mi “cumple”, de “vacaciones” y antes de “ir al paro”. Me levanto y celebro el día yendo a escuchar misa y un pequeño trote de unos 12 km… benditas endorfinas, ¡qué bien me siento ahora!

Ya puedo continuar con el día, pero antes quería escribir un nuevo post en mi blog.

Recuerdo a Santo Tomás de Villanueva porque hace varios años intento ir a escuchar misa de mi cumpleaños, y nos contaron la historia de este santo, además una vez fui de turismo a Alcalá de Henares y en la Universidad antigua visitable, nos contaron la historia del mismo santo, que le llamaban “el santo limosnero”, salía de clase y daba limosna a los pobres que estaban pidiendo alrededor suyo.

Por eso quería dedicar este post, en el día de mi “cumple” y el día de este santo, a este mismo.


http://es.wikipedia.org/wiki/Tom%C3%A1s_de_Villanueva


http://www.ewtn.com/spanish/saints/tom%C3%A1s_de_villanueva.htm

miércoles, 24 de agosto de 2011

¿Somos todos iguales?

Siempre nos acordamos de lo que tenemos cuando lo perdemos. ¿Por qué?

Tal vez es por miedo, a lo que sucederá, o a lo que no queremos que suceda.

A veces perdemos "oportunidades" (o tal vez "amenazas") a causa de nuestras "debilidades" (o tal vez "fortalezas"), si lo comparamos con el análisis DAFO del ámbito empresarial.

Es como si hablamos de microeconomía (la de la propia casa) o macroeconomía (la del país). No queremos arriesgar, pero queremos que todo salga bien, mejorar, ganar. Pero si arriesgamos y lo perdemos, nos hundimos. Nos vence la debilidad a la fortaleza.

Por ello, debemos fijarmos más en las oportunidades que tenemos dejando a un lado las amenazas (pero no ignorándolas).

Yo, espero que no vuelva a caer en la misma tentación, sin pensar primero en las oportunidades, y que éstas puedan vencer a las amenazas sin que ello afecte a mi factor interno, que no me venza la debilidad frente a la fortaleza.

PD: Dedicado a dos grandes amigos que ya no están con nosotros.

PD2: Sé que no se entiende bien mi parábola, pero no puedo explicarlo claramente. No quiero que me vuelva a vencer la debilidad.

domingo, 5 de junio de 2011

Deporte - salud

Para comentar otra vez los beneficios del deporte - salud, cuento este relato, pues como se puede leer en este blog, quiero exponer, no artículos científicos que son más aburridos, sino ejemplos prácticos en los que la gente se puede basar para no caer en las tentaciones que una y otra vez podamos tropezar.



Para ello, después de haber participado en el segundo triatlón popular de Madrid, ayer día 4 de junio de 2011, quiero relatar la siguiente crónica.



El día anterior fui a por el dorsal para participar en el triatlón. Sí, yo participo, me resulta raro cuando voy a correr y la gente dice que va a competir... No, yo participo, y no compito, me resulta raro cuando dicen eso de "los atletas..." o los "triatletas...", es divertido refiriéndose a los populares, me resulta gracioso... aunque se nos pueda llamar así. Yo pensaba que así se llamaban a los que de verdad viven de ello, y es su profesión.

El día del triatlón llegué una hora antes, pero este año había 600 participantes, casi el doble que el año pasado, y casi no dio tiempo a calentar. Una fila inmensa de gente hasta llegar a boxes a dejar la bici, con el DNI en la mano y el control de material que tienen que hacer los jueces de la federación de triatlón. La cosa se alarga.

Estaba tan nerviosa que no pude ni desear suerte a los compañeros, conocidos y menos conocidos. Dejo la bici, voy al ropero a dejar la mochila (lo que no se utiliza durante la carrera se deja fuera de boxes, en el ropero). Ya está todo preparado, las chicas salimos primero, rápido a la cámara de llamadas, para pasar al pantanal y cuando den la salida, tirarnos al lago a empezar con los 750 metros de natación.

En la cámara de llamadas me hicieron una entrevista, un cámara y una chica con el micrófono nos dijo que quién quería decir algo, y todas nos asustamos (como es lógico), así que me puse de voluntaria, dije lo primero que me salió en ese momento, pensando en las veces que me ha entrevistado Telemadrid, y los "recortes" que se ha pegado dicha cadena, en los que rara vez me suelo ver el televisión. La entrevista era para la misma organización, como vídeo promocional para el año que viene.

Salimos las chicas, y cada 2 minutos hay una salida de las 6 en total de los chicos, o sea, que en seguida nos pillan a las chicas.

Tardé unos 23-24 minutos en salir del lago, mi ritmo es lento pero seguro, voy para boxes, me pongo las zapatillas... casco, bici... salimos de boxes y montamos en la bici.

23 kilómetros ciclistas, con tres vueltas a la casa de campo con todas las subidas que ello conlleva. La primera y segunda vuelta vamos muy acompañados todos, los últimos con los doblajes de los primeros, pero la tercera vuelta la hacemos casi en solitario.

Una hora y cuarto después llego a boxes, me bajo de la bici y voy a mi puesto con el número de dorsal para dejar la bici y empezar a correr.

5 kilómetros, y dos vueltas por un circuito todo llano. La transición de bici a correr es la más dura, porque se quedan las piernas agarrotadas de la bici y te pesan mucho al correr. La transición de nadar a bici no se nota tanto. Pero recordando los dos triatlones del año anterior no noté mucho el cambio de bici a correr, a pesar de que este año no entrené estas transiciones. Lo cogí bien, lo malo es que iba con algo de flato y en la segunda vuelta tuve que parar a andar y trotar, debió de ser cosa de la respiración también. Acabé bien, pero según las clasificaciones, fui la última chica.

Como los chicos salían más tarde, no llegué a entrar la última en meta, pero los minutos que restan a los chicos, puedo decir que tengo el privilegio de ser la última en llegar a meta: 2 horas 23 minutos, que para ser mi primer triatlón sprint no está nada mal para mí. El año pasado hice los dos triatlones supersprint (la mitad de recorrido o algo menos) en 56 y 58 minutos.

Se puede concluir, que más o menos, este deporte me gusta, me beneficia para no engordar, y conocí a gente maravillosa que me animó a seguir.

Si nos vamos al deporte profesional, es como cualquier profesión, cuando cualquier persona se lo toma tan en serio que no disfrutan con ello. Pero también hay gente que disfruta de su trabajo y no le importa si tiene que quedarse algo de tiempo más, si se requiere.

Como me dijo el organizador la semana anterior en el acuatlón popular, alguien tiene que llegar el último, si no soy yo es otra persona, no tiene la mayor importancia, lo importante es llegar a meta.



Pueden preguntarse algunos lectores de este blog, por qué casi todos los post hablan de correr, no simplemente del deporte en general, sino especialmente del mundo de las carreras.

La respuesta está en mi primer post, en el artículo que abrió este blog. Y es que las personas cambian, los amigos cambian por desgracia. Y me gustaría seguir viendo y compartiendo más momentos con amigos con los que he compartido este mundo de las carreras, donde me divierto, me relajo, me encuentro sana física y psicológicamente.

Por desgracia, con el tiempo, el mundo cambia, pero también se puede decir que si cambiamos siempre es a mejor. Siempre hemos aprendido, bien de nuestros errores o bien de los errores de los demás. Pero siempre que disfrutamos algún momento nos llenamos de energias positivas, que a algunos les dura más tiempo y a otros menos. Pero siempre es necesario coger alguna droga sana, como creo que es ésta.

Por mi parte, siempre que ellos quieran me tendrán ahí, a veces me encontrarán más desanimada y necesitaré más explicaciones, pero los amigos que han pasado por mi vida y los que pasarán, y los que quieran serlo, siempre estaré ahí para ello.



Así que a disfrutar del estrés bueno o eustrés mejor que del estrés malo o distrés, como dice la siguiente dirección:

http://informaciongratis.wordpress.com/2007/01/12/eustres-y-distres/

O como dice otro amigo corredor:

"Las emociones, sobre todo las positivas, cuando alcanzan una intensidad límite máximo, son inasumibles y pueden desbordar el corazón y la mente. En tales casos recomiendo respirar hondo e ir dosificando su análisis muy despacio, minuto por minuto. Sólo así se puede afrontar la siguiente “dosis”."



Más relatos en mi otro blog y frases de autoayuda:


http://informaciongratis.wordpress.com/

miércoles, 27 de abril de 2011

El sueño de una "Tapia de Verano"

¿Qué sería del verano sin la Tapia?

Érase una vez un mes de mayo allá por San Isidro, yendo en familia a comer la tortilla de patata a "la pradera", jugar con los niños... o más bien al revés, jugar con los padres, dando volteretas por el césped, corriendo y saltando a la comba, columpiándonos, jugando al pilla-pilla...

Y después de una tarde feliz, volvemos a casa, nuestros papis nos dan de cenar y a la cama que al día siguiente hay que madrugar para ir al cole.

Unos años más tarde, en el mes de agosto, nos lo pasamos pipa en la playa con unos amigos, bañándonos y jugando al voley-playa... Y por las noches nos vamos de guateques por toda la ribera del mar. Luego nos tumbamos en la playa para ver amanecer al lado de nuestro "querido" (o "querida", también vale).

Pasados unos cuantos años más, y después de un magnífico/tedioso día de trabajo (todo depende de como se mire), llegan las siete de la tarde y nos disponemos a marcharnos. Cogemos el coche, pensando en el día que hemos tenido, paramos en la Casa de Campo. Y nos encontramos con un grupo de gente agradable y sonriente, esperando al resto de compañeros que faltan para que, cuando llegue la hora (las ocho menos cuarto), nos dispongamos a disfrutar de lo que queda de la tarde entre amigos donde podamos hacer algo, en conjunto o individual, pero compartiendo tiempo, experiencias y diversión, todo ello combinado de un gran ambiente, personal y medioambiental.

Terminando con unos aperitivos en un tal "meeting point" (punto de encuentro) donde nos despedimos hasta después de siete días en el mismo sitio.

Y así, de mayo a septiembre/octubre, donde nos despedimos con besos y abrazos esperando cualquier otro motivo para vernos.

Y eso es todo amigos, hasta ahí puedo leer, porque más no puedo averiguar, todavía no he aprendido a leer el futuro. ;-)

lunes, 14 de marzo de 2011

Cosas de la vida

El rapto de la bibliotecaria.
Es la historia de una empleada de una biblioteca municipal, la cual sufre un rapto por unos malditos ladrones que quieren dinero, y a ellos, lo primero que se les ocurrió fue raptar a la bibliotecaria para pedir al Ayuntamiento una cantidad de dinero, porque sin ella no podría llevarse a cabo su trabajo, la necesitaban para poder organizar la biblioteca y realizar préstamos y difundir la información a los usuarios, los cuales se quedaban muy deprimidos con la falta de dicha persona.

Pero esta mujer era muy lista y les convenció de que era prescindible y que el Ayuntamiento no les iba a pagar nada por ella.

Además, les fomentó la lectura de diversos libros que tenían en su casa y les resultó tan agradable ese trabajo que la dejaron libre para que siguiera haciendo que todo el público se pudiera servir de la biblioteca y de sus libros.

Al igual que los distintos usuarios de la biblioteca, cuando la mujer volvió al trabajo, los mismos raptores se hicieron usuarios de dicha biblioteca. Y cada vez que entraban a ésta, pedían ver a la bibliotecaria para que les enseñara muchas cosas y recomendara otro libro que poder leer.

PD: Versión propia de “El secuestro de la bibliotecaria” de Margaret Mahy


Metáfora de los números.
El cinco. El cinco es el número más bonito. Y puedo explicar por qué. No sé si me daréis la razón, pero los argumentos son, pueden ser, bastante certeros.
El uno. Ese señor tan serio, adónde va. Parece que va siempre enfadado.
Al igual que el cuatro, otro tan serio como el anterior, con esa nariz tan grande y ese bigote debajo, que no le deja entrever ni una sonrisa.
El siete. Otro señor parecido a estos. Pero tal vez más elegante. Serio y elegante. Siempre con su pajarita, aunque a veces no se la vea. Pero va siempre impecable como si fuera todos los días a la oficina.
El ocho. Ese señorito regordete. Calvo y regordete. Esperemos que algún día adelgace un poquito.
El nueve. Cabezón. Esa cabeza tan gorda que tiene, que hace siempre que se salga con la suya.
El seis. La eterna embarazada. Me pregunto cuándo dará a luz.
El dos. Esa chula madrileña. Caminando con garbo, a la que todos los hombres se quedan mirando, y luego hay que pasar la fregona, por esas babeantes miradas.
El tres. Con esas miraditas que se echa… cualquiera se fía de él.
El cero. Otro igual que el ocho, pero más gordo todavía. Pero si parece una pelota. Pero algo más delgado que su homónima letra O, para poder diferenciarse, sobre todo cuando están juntos.

En cambio, el cinco, ese joven sonriente. Siempre está en el medio poniendo paz. Se lleva bien con todo el mundo, es tan virtuoso con todo lo que hace, a todos les parece bien. Tan virtuoso, tan agradable, si es que “en el medio está la virtud”.


Correr y reír.
Las endorfinas: ese tonto que ríe o corre, es lo que piensan algunos cuando ven a alguien así por la calle, pero gracias a las endorfinas que genera se sienta bien.


Somos todos iguales, todos tenemos miedo.
Si me han acosado en el colegio y nadie decía nada ¿por qué ahora sí lo dicen de los demás?
Nade me quiere, sólo Dios me quiere, es el único que me ayuda. Los demás (la gente de la calle, conocidos, nunca amigos, éstos NO EXISTEN) sólo lo hacen por obligación, por sentirse bien ellos o por egoísmo propio.


Gütenberg, Lope de Vega, Quevedo…
han hecho lo que han querido, y no debo tenerles lástima (Cyrano de Bergerac). Y acaban protegidos por la Iglesia. Lo que significa que todos aquellos que hacen lo que quieren y están en contra de la Iglesia, ésta les sigue ayudando. Actualmente, es lo mismo, si toda la gente que se considera atea o agnóstica o simplemente no practicante, si se atreve a pedir ayuda a la Iglesia, ésta no se la niega, entonces, por qué cuando pueden no ayudan ellos a la Iglesia.

jueves, 3 de febrero de 2011

¿sois idiotas?, por Pérez Reverte

Pérez Reverte: en esta ocasión, razón no le falta al colega.

HAY un problema laboral del colectivo de controladores aéreos que afecta al 1,2% de la población española (600.000 personas) y casi todos saltáis como energúmenos pidiendo hasta el linchamiento de ese colectivo cuando el día anterior hacen otra reforma del sistema laboral más restrictiva, quitan los 420 euros de ayuda a 688.000 parados que están en la ruina y anuncian cambios drásticos a peor en la ley de pensiones que afectan al 80% de la población y nadie se indigna ni dice nada. ¿Sois idiotas?

Estáis pidiendo a gritos al Gobierno que se apliquen medidas que quitan el derecho a la baja laboral, a los permisos retribuidos y a las horas sindicales, sacar militares a la calle ¿sois idiotas?

Estáis leyendo que mintieron en los vuelos de la CIA, en el caso Couso, que González era la X del GAL, que gente del PP cobraba de la trama Gürtel, que hay políticos que cobran más de 230.000 euros al año, pero que nos cuestan más de 3 millones de euros, que la corrupción en la política no es excepción, sino norma, que ellos mismos se adjudican el derecho a cobrar la jubilación máxima con pocos años en las Cortes y a nosotros nos piden 40 de cotización, banqueros que consiguen del gobierno medidas duras contra los trabajadores y que tenían que estar en la cárcel por delitos demostrados de fraude fiscal y no decís nada, os quitan dinero para dárselo a esa gente que cobra cientos de miles de euros año, especula con nuestro dinero, defrauda a Hacienda y seguís callados ¿sois idiotas?

Tenéis una monarquía que se ha enriquecido en los últimos años, que apoya a los poderosos, a EEUU, a Marruecos y a todo lo que huela a poder o dinero, hereditaria como en la Edad Media ¿sois idiotas?

En Inglaterra o Francia o Italia o en Grecia o en otros países los trabajadores y los jóvenes se manifiestan hasta violentamente para defenderse de esas manipulaciones mientras en España no se mueve casi nadie ¿sois idiotas?

Consentís la censura en los medios de comunicación, la ley de partidos, la manipulación judicial, la tortura, la militarización de trabajadores sólo porque de momento no os afecta a vosotros ¿sois idiotas?

Sabéis quién es toda la gentuza de las revistas del corazón, futbolistas supermillonarios pero jamás escucháis a nadie como Saramago o Chomsky u otros mil intelectuales veraces y comprometidos con vuestros problemas ¿sois idiotas?

Si mucha gente responde sí, aún nos queda un poco de esperanza de conseguir acabar con la manipulación de los políticos y poderosos.
Si la mayoría contesta no, entonces estamos jodidos.