sábado, 4 de abril de 2009

La ilusión adelgaza.

Viendo a una misma y a los demás he estado descubriendo la forma de estar bien tanto física como psicológicamente.

Sintiéndose mejor psicológicamente, gracias a la ilusión por hacer cosas nuevas o rutinarias, uno se mueve más lo hace con más ganas y adelgaza más fácilmente a cuando nos desilusionamos, con lo cual no tenemos ganas de hacer nada. Y como consecuencia a ello nos hace engordar más y sentirnos peor y más desilusionados psicológicamente.

Y aunque la vida sea un porcentaje alto rutinaria, se puede hacer menos rutinaria, cambiando de camino de regreso al trabajo, no saber lo que hacer a los 5 minutos siguientes, ir a la aventura las 24 horas del día, excepto cuando estamos durmiendo.

Sentirse a gusto con uno/a mismo/a y sentirse a gusto con los demás.