domingo, 25 de enero de 2009

Estamos todos igual

Me estoy dando cuenta de la razón que tenía una antigua compañera de trabajo. Pues sí somos todos iguales, y hablo por mí la primera.

Pero me estoy fijando en el comportamiento de la gente y el mío propio y sí, ahora que estoy baja de ánimos, y con mucho miedo, estoy viendo que TODOS tenemos miedo, pero algunos tienen mayor facultad para ocultarlo.

Voy al metro o al autobús y veo que están los asientos vacíos, vamos todos a jugar a las 4 esquinitas. Parece que no nos queremos sentar al lado de alguien a quien no conocemos de nada. Elegimos sitio según nos parezca mejor compañía. Aunque ni nos hablemos.

Voy a correr, al trabajo o por la calle, y parece que estamos solos, que la relación entre personas, aunque nos gusta, nos es difícil empezar. Tenemos miedo, sí. ¿Por qué ocultarlo?

Queremos relacionarnos pero nos cuesta. Aunque a mí me veo más capaz (aunque todavía incapaz) de empezar una relación amistosa que el mantenerla. Eso es lo difícil. Mi forma de ser me lo pone difícil. Pero en cambio conocer a gente que te lo pone fácil, sobre todo amigos corredores me anima a seguir el día a día.

En el fondo, soy una privilegiada por tener lo que tengo y a quien tengo, aunque sea a ratos, y amigos en ocasiones, pues si estaríamos todo el día con todo el mundo nos aburriríamos o tal vez nos estresaríamos tanto que estaríamos insoportables, al menos eso me parece a mí.

Todos tenemos tanta prisa que a veces no nos damos cuenta de lo que nos rodea ni disfrutamos con el ambiente. Acabamos de tal tarea, y a coger el coche, cada uno en el suyo y a casa o a otro lado. Soy tan despistada que no me doy cuenta con quien me cruzo, pero en el fondo aunque no reconozca a gente con quien me cruzo, mis sentimientos no van por ahí, pero es difícil darlos a conocer.

Si pudiéramos cambiarnos por un día y sentir lo que siente otra persona y la otra persona sentir lo que siento yo, nos daríamos cuenta de cómo estamos. Y tal vez querríamos regresar a nuestro sitio, y dejar de quejarnos de lo que nos pasa porque tal vez el otro está peor, y no nos damos cuenta de lo privilegiados que somos.

viernes, 9 de enero de 2009

Nieve en Madrid a 9 y 10 de enero de 2009


Un tema que no deja nunca de qué hablar es la nieve, al menos a mí me anima mucho ver la nieve, sobre todo en una ciudad como Madrid que pocas veces la podemos ver, tocar o pisar.


Desde esta mañana en el lugar de trabajo hasta volver a casa es fantástico, aunque la gente se queje con que no pueda coger el coche o que no nos podamos mover, estando intranquilos.


Pues nada, hay que disfrutar del momento, que pocas veces se puede.


A veces quiero relajarme y no puedo y otras veces me siento más tranquila que el resto de la gente.


No sé por qué, son cosas que pasan y aunque "estamos todos igual" cada uno es diferente, sin saber cómo pero es divertido. Pues si fuéramos todos iguales y nadie destacara en cualquier cosa y dijéramos todos lo mismo y todos de acuerdo sería más aburrido.


Nunca se sabe lo que va a pasar y a veces es aburrido, para mí muchas veces es aburrido seguir como sigo, si saber... pero cuando pasan las cosas un tanto diferente me siento mejor, para recordar y más divertido.