viernes, 10 de octubre de 2008

El sentido de correr

Después de haber estado una semana en Londres de turismo, y ver cómo se porta la gente allí. Ver a los ingleses, que son muy educados, aunque la ciudad no sea muy limpia, pero la gente allí se toma el correr de otra manera. Allí corre mucha gente y de todas las edades. Los parques siempre están llenos de corredores, y por la calle también.

Y lo que más me llamó la atención fue gente corriendo con la mochila a la espalda, que al salir del trabajo se iban corriendo a casa. Y eso lo hacemos en España y te miran raro.

Yo lo probé un día, y no me gustó la sensación de cómo miraba la gente. Porque no te pueden decir nada, ya que hay libertad para hacer lo que uno quiera. Pero lo dicen con la mirada.

Hay que aprender a vivir en el mundo que nos rodea y hay veces que apetece hacer algo que no puedes, sea con gente conocida, familia o desconocida.

Siento si a veces voy al contrario que la gente, pero el ir a contracorriente también es divertido. Por eso cuando éramos niños/as, con 14-15 años, empezaban a fumar muchos de ellos, y te animaban. Era divertido. Era llevar la contraria a lo que no te permitían en casa. Pues a mí me pasaba lo contrario, yo quería llevar la contraria a la gente que me incitaba a fumar y nunca llegué a fumar, y espero no fumar en la vida que me queda.

Y cuando corres por la calle o por el parque y ves a gente corriendo igual que tú, te anima, e intentas poner "cara de corredor", y cuando le pasas vuelves a tu ritmo. Pero es divertido.

Lo agradable que es ver tanta gente corriendo en una carrera popular, y ver que en los entreno de la semana parece que estás haciendo algo malo... no tienes más remedio que ir a un parque y que te vean sólo los demás corredores.