sábado, 24 de marzo de 2012

La esperanza es lo último que se pierde

Una canción que nunca pasará de moda, me hace sentir bien cada vez que la recuerdo, pero qué complicado es vencer esos miedos (seguimos "necesitando mejorar", aunque a veces "progresemos adecuadamente"):

Color esperanza / Diego Torres (Álbum: Un mundo diferente)

Sé que hay en tus ojos con solo mirar
Que estás cansado de andar y de andar
Y caminar girando siempre en un lugar.

Sé que las ventanas se pueden abrir
Cambiar el aire depende de ti
Te ayudará vale la pena una vez más.

Saber que se puede querer que se pueda
Quitarse los miedos sacarlos afuera
Pintarse la cara color esperanza
Tentar al futuro con el corazón.

Es mejor perderse que nunca embarcar
Mejor tentarse a dejar de intentar
Aunque ya ves que no es tan fácil empezar.

Sé que lo imposible se puede lograr
Que la tristeza algún día se irá
Y así será la vida cambia y cambiará.

Sentirás que el alma vuela
Para cantar una vez más.

Vale más poder brillar
Que sólo buscar ver el sol.

"Estos somos docentes"

De "Identidad bibliotecaria", muy bueno, y totalmente cierto:

ESTOS SOMOS DOCENTES

"Esos locos que enseñan. Yo los conozco. Los he visto muchas veces. Son raros.

Algunos salen temprano por la mañana y están en el cole una hora antes, otros salen del cole una hora más tarde porque tienen entrevistas con los padres que trabajan y no pueden acudir a otra hora, otros recorren todos los días varios Km de ida y otros tantos de vuelta. Están locos.

En verano les dan vacaciones, pero no desconectan del todo, piensan en sus clases, preparan tareas para el curso siguiente. En invierno hablan mucho, siempre llevan caramelos de miel y limón en los bolsillos, otros con una botella de agua a su lado.

Su garganta siempre está dolorida, pero siguen enseñando, a veces fuerzan su voz, pero siguen transmitiendo sus conocimientos con cariño e ilusión.

Yo los he visto, no están bien de la cabeza. Salen de excursión con sus alumnos y se encargan de gestionar autorizaciones, recogida de dinero y responsabilidad extra.

Qué será de ellos y ellas. Por la noche sueñan con el colegio, se les aparecen planetas, ecosistemas y personajes históricos. He escuchado que llegan cargados con cuadernillos y exámenes, que han corregido la tarde anterior en su casa.

Son mujeres y hombres, casados, solteros,... de diferentes edades, pero a todos les apasiona su trabajo, ver crecer a sus alumnos, ayudarlos y conseguir de ellos ciudadanos competentes.

Los he visto muchas veces. Están mal de la cabeza. Algunos dicen de ellos que viven muy bien, pero siempre luchan por un salario justo y siguen trabajando incluso más que antes, algunos no miran ni su nómina porque su pasión por la enseñanza los hace ciegos a pensar en el cobro. Disfrutan con lo que hacen, aunque haya padres que no los valoren, les critiquen e incluso les quiten autoridad, (a veces hasta les agreden), pero ellos siguen hacia adelante.

Están mal; por las tardes quedan para hacer cursos de formación y no les importa perder tiempo de su ocio para reciclarse.

Dicen que son autocríticos y que hacen balance de sus experiencias educativas, que se frustran cuando no salen las cosas como esperaban, que se alegran cuando sus alumnos avanzan.

Están mal de la cabeza, yo los he visto. Dicen de algunos que fueron muy importantes, que siempre tienen palabras de aliento; dicen sólo que son DOCENTES y que se sienten MUY ORGULLOSOS DE SERLO.

Si conocés alguno reenviale este e-mail, "quizá se sienta identificado”

- La vida es lo que tu haces de ella: una escuela, un campo de batalla, o un patio de juegos.



PD1: Educad a los niños para no castigar a los hombres (Pitágoras).

PD2: El secreto de la genialidad es el de conservar el espíritu del niño hasta la vejez, lo cual quiere decir nunca perder el entusiasmo (Aldous Huxley).

Vivencias

Los enanos y los viejos.

Cómo da vueltas la vida, que cuando íbamos al colegio e instituto los padres eran los “viejos” y ahora, los niños son los “enanos”. Estamos viviendo las distintas épocas de la vida, pasando por las distintas edades que tiene la vida desde que nacemos hasta que morimos.
Y aunque pasamos por las distintas crisis y alegrías de la vida, lo vivimos desde diferentes perspectivas, dependiendo de la edad y la época en la que vamos pasando.
Como decía el grupo “Modestia aparte” en una de sus canciones: “Qué más da, si son cosas de la edad…”.

Como punto y aparte, si pudiéramos cambiar el mundo, si pudiéramos vivir todos en paz…, no sé qué cambiaría, pero agradecería quitarnos esos miedos, por un mundo mejor.

jueves, 1 de marzo de 2012

4.615 versus 42.195.

La vida es una carrera de resistencia. La carrera de resistencia es una distancia suprema en la que lo que más importa es la forma de llevarlo a cabo. Hay que ser coherente y persistente en los actos y en los pasos que se den.

El maratón es una carrera de resistencia, 42 km y 195 metros que sirven para medirnos si somos capaces de llevar un ritmo coherente con nuestras habilidades, tanto físicas como psicológicas. Es una carrera como la vida misma.

Pero la carrera de resistencia por excelencia siempre ha sido el dólico, una distancia que inventaron los griegos, para medir la resistencia de los atletas en la pista de atletismo. Son 4.615 metros en los que se mide la habilidad y persistencia de cada atleta participante.

Así, se puede decir que hasta 3.000 metros es una distancia de velocidad (aunque la velocidad propiamente dichas son los 100 metros lisos). Pero más allá de esa distancia tiene que ver, y mucho, las habilidades psicológicas de cada persona. Se puede decir que un 85-90% es entrenamiento psicológico y un 10-15% es entrenamiento físico. Y unido todo ello, siempre que sea correcto, se puede llegar a niveles estratégicos para ganar la partida.

Eso mismo es lo que pasa en la vida real, es decir, es un maratón, o un dólico, dependiendo de la distancia que se tenga en la vida. Debemos tener una calidad psicológica de un 85-90%, pero nos basta con una calidad física de un 10-15%.

Quiero decir que si sabemos como organizarnos, como anticiparnos a las consecuencias, como comportarnos en cada situación, cambiar de registro cuando sea necesario, y saber lo que queremos pensando en lo que tenemos, seríamos felices con lo que tenemos sin envidias ajenas.

Por ejemplo, si sabemos organizarnos con lo que tenemos, no estaríamos en esta crisis. Debemos estar a gusto con lo que tenemos, pues la educación es lo primordial para seguir siempre adelante.

Como decía Pitágoras: “Educad a los niños para no castigar a los hombres”.

lunes, 21 de noviembre de 2011

¿Debemos creernos unos privilegiados?

Esto es una pregunta retórica. Pues muchas veces lo pasamos tan mal que pensamos que el mundo nos odia. Y otras veces estamos tan a gusto y tan felices que nos olvidamos de todos aquellos, conocidos o no, que lo están pasando peor que nosotros.

¿Qué es lo que queremos? Si pensamos todo lo que queremos y no podemos conseguir, tal vez porque nos cuesta mucho trabajo o porque es imposible para nosotros, entonces seremos cada vez más infelices.

En mi caso, yo creo a veces saber qué es lo que quiero, pero luego lo pienso y es muy complicado. En el fondo, todos buscamos la felicidad, como bien supremo. Pero lo importante es “disfrutar” del momento, el “carpe diem”. Vivir el día a día haciendo lo que se pueda, e intentar estar bien consigo mismo y con los demás.
Y eso se consigue sabiendo lo que se quiere, aunque es difícil, pero basta con conocerse a sí mismo, sus límites, y no desear lo que no se pueda tener.

Recuerdo una vez, corriendo por la Casa de Campo de Madrid con una compañera, hablando sobre eso mismo. Si pudiéramos compararnos con aquél que es feliz, o al menos lo parece, si pudiéramos cambiarnos por un día, y sentir lo que él siente y viceversa, seguramente que querríamos volvernos en seguida a nuestro “cuerpo”, a nuestro mundo, a nuestra “rutina”. Diríamos que nos gusta más nuestra propia vida, aunque tengamos momentos malos, los buenos no les cambiaríamos por los de los demás. Es nuestra propia experiencia, y de un modo u otro, estamos orgullosos de ella.

Por ello, debemos creernos unos privilegiados, por tener esta nuestra experiencia, nuestra vida, que es única, como cada persona es única. Es una experiencia que nadie nos puede arrebatar ya, y por ello no debemos tener envidia de otra persona que tenga más beneficios, si nosotros no los tenemos es porque Dios lo ha querido así y no lo necesitamos. A veces lo que queremos tener no nos conviene, por eso no tenemos que desear lo que no podemos tener, si no, lo que Dios nos da, porque nadie como Él sabe lo que nos conviene.

Sólo una cosa debemos hacer, y que nunca se nos olvide:

- “Sonríe cuando estés triste, porque más vale una sonrisa triste que la tristeza de no saber sonreir.”

- “Haz que tu vida sea tan dulce y bella, que nunca sepas si vives o sueñas.”


PD: Sólo una cosa más: si no podemos hablar o no podemos estar a gusto con otra persona, hay una cosa casi universal, como decían en una carrera popular: “El deporte es lo único capaz de cambiar el mundo”.

lunes, 10 de octubre de 2011

Benditas endorfinas...

Hoy, Santo Tomás de Villanueva, mi “cumple”, de “vacaciones” y antes de “ir al paro”. Me levanto y celebro el día yendo a escuchar misa y un pequeño trote de unos 12 km… benditas endorfinas, ¡qué bien me siento ahora!

Ya puedo continuar con el día, pero antes quería escribir un nuevo post en mi blog.

Recuerdo a Santo Tomás de Villanueva porque hace varios años intento ir a escuchar misa de mi cumpleaños, y nos contaron la historia de este santo, además una vez fui de turismo a Alcalá de Henares y en la Universidad antigua visitable, nos contaron la historia del mismo santo, que le llamaban “el santo limosnero”, salía de clase y daba limosna a los pobres que estaban pidiendo alrededor suyo.

Por eso quería dedicar este post, en el día de mi “cumple” y el día de este santo, a este mismo.


http://es.wikipedia.org/wiki/Tom%C3%A1s_de_Villanueva


http://www.ewtn.com/spanish/saints/tom%C3%A1s_de_villanueva.htm

miércoles, 24 de agosto de 2011

¿Somos todos iguales?

Siempre nos acordamos de lo que tenemos cuando lo perdemos. ¿Por qué?

Tal vez es por miedo, a lo que sucederá, o a lo que no queremos que suceda.

A veces perdemos "oportunidades" (o tal vez "amenazas") a causa de nuestras "debilidades" (o tal vez "fortalezas"), si lo comparamos con el análisis DAFO del ámbito empresarial.

Es como si hablamos de microeconomía (la de la propia casa) o macroeconomía (la del país). No queremos arriesgar, pero queremos que todo salga bien, mejorar, ganar. Pero si arriesgamos y lo perdemos, nos hundimos. Nos vence la debilidad a la fortaleza.

Por ello, debemos fijarmos más en las oportunidades que tenemos dejando a un lado las amenazas (pero no ignorándolas).

Yo, espero que no vuelva a caer en la misma tentación, sin pensar primero en las oportunidades, y que éstas puedan vencer a las amenazas sin que ello afecte a mi factor interno, que no me venza la debilidad frente a la fortaleza.

PD: Dedicado a dos grandes amigos que ya no están con nosotros.

PD2: Sé que no se entiende bien mi parábola, pero no puedo explicarlo claramente. No quiero que me vuelva a vencer la debilidad.